Integrante

Saldívar, Gastón José María

 

ACTOR | DIRECTOR | DOCENTE DE ACTUACIÓN & ENTRENAMIENTO FISICO

Egresado de la Licenciatura en Actuación de Universidad Nacional de las Artes (UNA), en aras de entregar su tesina de grado. Actualmente investigador del Instituto de Artes del Espectáculo, de la facultad de Filosofía y Letras de la UBA, Área Liminales.  Desde el año 2005, se ha desempeñado como creador, actor y docente, en diversas experiencias teatrales, como en áreas de educación formal y no formal. En el año 2008, se integra al colectivo de danza contemporánea "Entre Líneas". A mediados del año 2012, crea junto a Pedro Fiorotto el grupo DELHúMANO, con quién sigue desarrollando experiencias teatrales en Latinoamérica.

Entre sus Maestros se destacan: Guillermo Cacacce, John Strasberg (USA), Antoncio Celico, Jorge Alcolea (Ecuador), Tatyana Pollyakova (Rusia), Horacio Roca, Cristina Banegas, Reha Volij, L. Feijoo, Juan Monsalve (ex integrante del ISTA de Eugenio Barba) José María López Junior (Brasil)

+INFO: http://www.alternativateatral.com/persona82621-gaston-jose-maria-saldivar

 

Título del Proyecto: 

Inmanencia del Mito y el Ritual en el Teatro Argentino.

El caso de “La Mascarada”: Hoguera de Fantasmas.

 

Presentación:

La mascarada es un espectáculo de carácter performático, insurgente en la década del 70, de la mano de Elina Matoso y Mario Buchbinder. Desde sus inicios, se ha desarrollado en espacios diversos, no convencionales. Su dispositivo escénico nuclea tres momentos: 1-La construcción de máscaras con materiales plásticos/reciclables; 2- El descubrimiento de la propia máscara y su relación con las otras; 3- La conformación de Escenas Simultaneas. Es un tipo de espectáculo masivo abierto a la participación de cualquier persona con o sin experiencia en la práctica teatral- se han desarrollado mascaradas con más de 200 personas. Las Mascaradas, encarnan un tipo particular de teatralidad, una especie de ritual festivo, un evento dónde las personas quedan sujetas al juego de su propia máscara. 

El mito y el ritual, conforman la sustancia de cualquier teatralidad. Hay un tipo de ritual para cada mito, como hay un tipo de teatralidad para cada historia. Hablar de mito y ritual, presupone hablar de un tiempo pasado, aunque no es así. Nuestra sociedad convive y vive en paradigmas que inducen el comportamiento de lo social y, por ende, nuestras decisiones estéticas. Mito y ritual son dos palabras, dos universos que van de la mano: Al parecer, no hay tanta diferencia entre la familia que elige ir a misa un domingo de pascuas, como la pareja que elije ir al teatro un sábado a la noche. “Al margen del valor que se le quiera otorgar a la función de los mitos en las sociedades actuales (guías invisibles, ordenadoras de la acción, patrones narrativos que dan significado a nuestra existencia o factores esclerotizantes y regresivos) no puede negarse ni su presencia activa y – hasta ahora- inevitable en todas ellas, ni su relación estrecha con todas las manifestaciones teatrales” (Zayas, 2010: 67) 

El mito y el ritual, se cristalizan en la mascarada a través del juego de los cuerpos. El cuerpo es la vía por el cual los mitos son encarnados y puestos en función a partir de un estado extracotidiano, a la manera de un rito carnavelezco. Cada cuerpo es un cuerpo cultural, portador de mitos/paradigmas, costumbres, educación, familia, historia. Buchbinder, señala el Mapa Fantasmatico Corporal, como el continente de los mitos personales y afirma que hay algo del orden de lo misterioso que sigue conservándose en el lugar del cuerpo. Algo que tiene que ver con lo sagrado y lo profano, con la ciencia y el arte, con lo holístico y lo dicotómico. (Buchbinder, 2008: 14). Por otro lado, Elina Matoso, explaya sus estudios acerca de la corporalidad y sus relaciones simbólicas en torno a la cultura y en el intrínseco trabajo con Máscaras: “La Fantasmática depositada en el cuerpo, denuncia los rincones, los deseos, la magia, lo incierto, lo inconcebible. Se relativiza la materialidad anatómica para transformar en humano, un cuerpo histórico, místico, social, cuerpo de la cultural (Matoso 1992: 23).

El presente proyecto, pretende analizar y describir el hecho performático denominado “Mascarada”, como un dispositivo escénico ritual que facilita la afirmación de la identidad, la memoria y la revisión actualizada de la historia, a partir de comparar las mascaradas realizadas en el contexto de teatro abierto en 1982 y la realizada en la universidad de Madres de Plaza de Mayo, en el año 2007. A su vez, desentrañaremos la manera en la que el mito y el ritual se hallan inmanentes en la Mascarada. ¿De qué manera los cuerpos se convierten en puentes articuladores de la historia?  ¿De qué naturaleza se compone esta suerte de ritual carnavalesco, donde el público ilumina sus sombras?

 La primera Mascarada es desarrollada en el año 1978, en Buenos Aires, en plena dictadura militar, sus precursores, Mario Buchbinder y Elina Matoso, han sostenido esta práctica durante 40 años, profundizando tanto en el terreno práctico como teórico. Cabe señalar que el contexto en el cual suscita esta experiencia, es un periodo de ensañamiento y violencia proclamada, directa y subjetivamente, contra los cuerpos y su expresión. Por ello, profundizaremos en las significaciones en torno al trabajo corporal con máscaras, en el contexto del golpe de estado, los posibles nexos entre cuerpo y política, contemplando las teorizaciones de Elina Matoso respecto al cuerpo como territorio escénico.

 Quizás, podríamos afirmar que La Mascarada es una hoguera de fantasmas, lugar donde se incineran las sombras, un alumbramiento de las verdades o mentiras que nos regodean por dentro, es todo eso, o un espectáculo de sanación colectiva.