La dimensión estética de la actuación y su inscripción en el acontecimiento teatral en la concepción del “teatro de actor” de Ricardo Bartís

Director/es:

Objetivos

  • Reconocer los rasgos centrales de la concepción de Ricardo Bartís sobre la dimensión estética de la actuación y su inscripción en el acontecimiento teatral y sistematizar la formulación de los mismos a partir de su interpretación desde la teoría estética y discursiva de M. Bajtín.
  • Avanzar, a partir de la confrontación de los esquemas teóricos de la estética dialógica con las formulaciones reflexivas sobre la actuación de un representante paradigmático de un teatro de arte centrado en la creación poética actoral, hacia una conceptualización del funcionamiento estético de la actuación en el acontecimiento teatral.
  • Ejercitar una consideración global del fenómeno de la actuación, no delimitada exclusivamente alrededor del trabajo del actor, sino ampliada a su manifestación en las distintas instancias del acontecimiento teatral (como producto en el que confluyen las iniciativas de distintos enunciadores, que suele articularse con otros elementos significativos en la constitución del espectáculo, como dimensión de la experiencia receptiva de la obra y como repertorio de formas culturales dadas de expresión y contenido actualizadas en el evento concretado).
  • Avanzar en la comprensión de la dinámica creadora estética del trabajo del actor y de los demás miembros del colectivo enunciador teatral en lo referido a la actuación.

 

Fundamentación

El tema que nos interesa investigar es el del funcionamiento estético de la actuación en el teatro de arte (en el sentido del teatro orientado a la generación de una experiencia estética, como función predominante sobre otras posibles) argentino contemporáneo, con búsquedas centradas en el trabajo del actor. El objeto particular que indagaremos es la concepción del teatro de actor de Ricardo Bartís, la relación que plantea de la actuación con la totalidad del acontecimiento teatral y las características estéticas de la misma. El problema que nos planteamos puede resumirse, en una primera formulación general, en la siguiente pregunta: ¿Cómo piensa Ricardo Bartís el lugar de la actuación y particularmente de su funcionamiento estético en el acontecimiento teatral (como totalidad en el marco de la cual se concreta el sentido del espectáculo)?

Nuestra preocupación surge fundamentalmente de dos contextos socioculturales en los que nuestra participación directa nos enfrenta a situaciones problemáticas que convergen alrededor de la temática planteada. Uno es el de la producción y el otro el de la formación artística teatral.

En cuanto al primero, tanto en la práctica de la actuación como en la de la dirección teatral nos hemos enfrentado a las dificultades y la desorientación surgidas de una comprensión habitual del trabajo del actor en el proceso creador teatral que oscila entre lo técnico (sea referido a la interioridad o exterioridad) y lo inspirado, ante la ausencia de criterios y lenguaje que de manera mínimamente diáfana nos permita referirnos a la dinámica específicamente estética del mismo, irreductible a aquella dicotomía. Unido a esto, hemos padecido también la ausencia de una comprensión global de las implicancias y condiciones del trabajo actoral respecto a las diferentes instancias que componen la totalidad del evento teatral, volviendo en buena medida aleatorias y tentativas las evaluaciones de los problemas y obstáculos surgidos en ensayos y funciones.

Por otro lado, el contexto de la enseñanza teatral, en particular respecto de la formación profesional en  actuación y dirección actoral, en marcos formales terciarios o universitarios, nos enfrenta a dificultades surgidas en las distintas instancias sistémicas de la tarea pedagógica: desde la planificación – en cuanto al establecimiento de criterios adecuados de transposición, selección y secuenciación de contenidos (especialmente procedimentales)-, el diseño y realización de actividades (ausencia o confusión del lenguaje que no refiere a procedimientos técnicos o retóricos sino que apunta al posicionamiento estético de la ejercitación), hasta la evaluación de los aprendizajes (singularidad y contingencia de la valoración estética sobredeterminando otros criterios valorativos estándar). En este mismo contexto, pero asociado ahora a los aspectos críticos y apreciativos de la formación, ya no sólo de productores sino también de gestores u otras profesiones que requieren competencias apreciativas teatrales generales, aparece también la mirada sobre la actuación y la dimensión estética de la misma, poco desarrollada en cuanto a abordajes teóricos generales, reflexiones interpretativas y categorías analíticas específicas. 

Además de estos contextos particulares en los que arraiga la situación problemática que nos mueve a investigar, debiéramos mencionar también un contexto mayor, que hace a la situación de la cultura contemporánea en este momento de massmediatización y de hibridación de las disciplinas y géneros discursivos especializados y cotidianos, en el que el lugar de la actuación  (sea ahora tanto teatral como extrateatral) reclama una mayor comprensión de los procesos comunicativos en los que participa, tanto en lo referido a su funcionamiento estético, como a la eficacia ético-política que el fenómeno es capaz de desplegar de modos específicos, aún no demasiado estudiados.

Todos estos escenarios constituyen el fondo problemático que impulsa nuestro estudio y representan los diferentes terrenos sobre los que el mismo quisiera incidir mínimamente en la dirección de un avance en la inteligibilidad de las condiciones de las respectivas prácticas implicadas, pero cuyas problemáticas particulares exceden largamente al mismo. Del entrecruzamiento de los mismos, sin embargo, surge el foco sobre el que nos proponemos concentrar nuestra atención en esta oportunidad.

El tradicional enfoque técnico sobre la actuación teatral, y su clausura alrededor del trabajo del actor, ha obturado un planteo específicamente estético del mismo y la consideración de la actuación como fenómeno general que excede el trabajo del actor. Estos dos aspectos constituyen, a nuestro juicio, el terreno sobre el que es necesario avanzar para ampliar y renovar el pensamiento sobre la actuación, por lo que nos concentraremos en ellos.

Ambos constituyen el núcleo de nuestros interrogantes dirigidos a un corpus específico en el que se expresa la concepción del teatro de actor y teatro poético de Ricardo Bartís. Dicha concepción, (y el corpus seleccionado en el que se expresa) delimitan el caso particular sobre el que focalizaremos nuestra mirada, para la realización de un estudio cualitativo que intentará reconstruir los sentidos que en dicha concepción se expresan respecto de las cuestiones que nos interesan, intentando construir esquemas interpretativos de los mismos, factibles de ser luego transferidos a otros casos, al menos en principio, dentro del teatro de arte argentino contemporáneo.

El criterio de selección de nuestro caso, se basa en el carácter radical, en nuestro contexto, de la reflexión y práctica teatral que el mismo manifiesta, respecto del lugar central que en ellas ocupa la actuación. Al poner en primer plano la actividad y el producto del trabajo del actor en la concreción artística del espectáculo, la concepción del teatro de Bartís nos ofrece la posibilidad de observar, en su mayor despliegue, la dimensión estética de la dinámica creadora actoral y la eficacia específica de la misma en el seno del acontecimiento teatral. 

Así, la pregunta central que orienta nuestra investigación podemos ahora especificarla en los siguientes términos: ¿Qué nos revela la concepción teatral de Ricardo Bartís, y el lugar central de la actuación en ella, respecto de las estructuras y dinámicas  estéticas de la actuación teatral, y de las relaciones que las mismas establecen con cada una de las instancias del acontecimiento teatral?

Finalizado
Período: 
De 04/2016 hasta 03/2017
Tipo de proyecto: 

Integrantes

Cesan, Alexis Pablo Docente Investigador