Políticas de la imagen. Modalidades expresivas en torno a la representación de la Memoria y la Identidad en el cine argentino del nuevo siglo. / Dinámicas de la forma audiovisual. Puesta en forma y representación subjetiva

Director/es:

Nuestra línea de investigación trabaja en torno a la representación de la Memoria y la Identidad, su puesta en forma y representación subjetiva, en la necesidad de profundizar sobre los modos en que ciertos proyectos audiovisuales buscan sortear su acercamiento con lo real. Focalizado en indagar las modalidades en las que la imagen fílmica sortea el decir de la memoria busca reflexionar en un diseño que no trabaja de manera uniforme y que sin embargo, entrega en su cartografía la insistencia de pensar la legibilidad de la historia reciente adhiriéndose al objeto desde su singularidad y complejidad para disolver la fijeza de toda abstracción. Un tejido audiovisual que escapa a “la fascinación perversa por el horror, el gusto mortífero por el pasado y la instrumentalización política de las víctimas” (Annete Wieviorka, 2005) , a todo ritual que sature la memoria amenazando su propia efectividad. 

El complejo juego intersubjetivo que despliegan las imágenes de los proyectos revisados, muestra que no se trataría ya de un desplazamiento por el pasado para recoger y describir los hechos, sino del habitar un “presente ampliado” (Javier Cercas), un “ahora” en el que acontezca el conocimiento histórico.

Como buscamos mostrar, se trata de una cartografía audiovisual que pone en evidencia la reconfiguración de la subjetividad, la ampliación de los límites del espacio biográfico y en donde esta suerte de repolitización situada se da en la infracción permanente que las imágenes manifiestan.   

Desde Papá Iván, (María Inés Roqué, 2000);  pasando por Los rubios (Albertina Carri, 2003) hasta El padre (Mariana Arruti, 2016) y Cuatreros (Albertina Carri, 2017), el tejido audiovisual problematiza hasta las fronteras del registro (ficción - documental) infracción de una voluntad narrativa que visibiliza el problema con el referente, relatorías que apuestan a desmontar los silencios, a rearmar la figura del ausente, a dibujar recuerdos en las omisiones y los olvidos subrayando su propia urgencia en presente, porque como lo expresa Mariana Arruti: “cómo se vive con lo que no cierra?” (2016).

El diseño audiovisual  de un punto de vista que encuentra su expresividad en el desajuste de las formas pretéritas de tratamientos probados sobre los hechos recientes, evidenciando la tensión de base que circula las memorias en cruce -la de los testimoniantes- la distancia entre el saber y el conocer. 

A lo largo de estas últimas dos décadas el privilegio -dentro de  las dinámicas del punto de vista- de focalizaciones internas (fijas, variables y múltiples), de ocularizaciones internas (primarias y secundarias), y el rechazo sistemático a relatorías no focalizadas, u ocularizaciones cero, insiste en la entrega de otros planos de legibilidad sobre lo real, sumado al uso de la primera persona y más allá de sus registros - documental o ficción - por cierto cada vez más confusos de discernir. 

La intromisión sobre imágenes de archivo (públicas o privadas), el privilegio de documentos privados - fotos, cartas, dibujos por sobre aquellos de dominio público, da paso a la recreación total del pasado en imágenes que lo referencian mediado¸ remisión de una visualidad que insiste en la ficcionalización de la memoria.

A esta puesta en forma de las imágenes, se suma las zonas de silencio (en la banda de sonido y en la banda imagen). Un modo de visualizar que desorienta las lógicas del mundo audiovisual y en especial de aquel que trabaja sobre problemas de la representación de la realidad, dando paso a un “vacío significativo”. Un silencio no literal sino un silencio metafórico desde la perspectiva de las modificaciones figurales que va más allá del vaciado que supone el montaje tradicional (Catalá-Domenech, 2012) . Una zona de silencio que alude a la ausencia de una realidad física y fisiológica donde se asienta el sentir (sensación) del percibir, arrastrando al presente lo que se conoce a través de otros y no lo que se sabe; un silencio significativo que colabora en la discusión de ese saber en tanto “acto concluido.” (Zátonyi, 2011: 33)   

Un inmenso archivo de textos, imágenes y testimonios del pasado, en una experiencia en presente, un momento de memoria y legibilidad que aparece como punto crítico, como lo expresa Walter Benjamin, un síntoma, un malestar en la tradición que se ofrece del pasado.  Un paisaje memorial en donde coincidiendo con Marianne Hirch, el diseño de las imágenes describe la relación con las experiencias que se recuerdan a través de relatos, imágenes y comportamientos cuya reconstrucción narrativa supone un desafío. En donde la conexión con el pasado está, por tanto, mediada no solamente por el recuerdo, sino por un investimiento imaginativo, creativo y de proyección y en la que los sucesos del pasado hacen sentir sus efectos en presente. (Hirsch, 2012: p.17-21) 

En curso
Período: 
De 04/2017 hasta 04/2019
Tipo de proyecto: 

Integrantes