“Mujeres panfletarias”: ¿Cuándo el teatro es político?

Por Mariana Barragán //Área de Investigaciones en Teatro del Oprimido y Poéticas Políticas

"Nuestros pies pisan sobre las huellas dibujadas en la tierra por nuestras ancestras,
y otras veces inventan atajos.” 
Claudia Korol

“Somos las nietas de todas las brujas que nunca pudiste quemar”
Nosotras, las calles

 

El presente artículo da cuenta de la primera etapa de un trabajo de investigación que se propone abordar la segunda edición del Ciclo “Teatro Panfletario” llevado a escena en Buenos Aires en 2017, bajo el nombre “Mujeres panfletarias”. Aquí se presentarán las características generales de las obras que formaron parte del ciclo y algunas consideraciones preliminares tanto de su formato como del contexto sociopolítico general en el que se ha desarrollado. Quedará por ahora pendiente profundizar y complejizar la indagación de las dimensiones que propicien un análisis más exhaustivo de la experiencia, para el cual se prevé considerar algunos aspectos de la recepción por parte del público. El proyecto de investigación se enmarca en el Área de Investigaciones de Teatro del Oprimido y Poéticas Políticas del IAE.

El ciclo “Teatro Panfletario” es organizado desde 2016 por la productora Barbados, Artes Escénicas, y el Teatro Machado, una sala de teatro independiente de la ciudad de Buenos Aires. Barbados... se presenta como una sociedad de dos artistas reunidos “para la creación y la formación en artes escénicas. Consideramos al arte como un oficio de construcción poética siendo nuestra obra lo que acontece en el escenario.” Sus integrantes son Diego Ernesto Rodríguez, actor, director y règisseur y Germán Ivancic, bailarín, coreógrafo y règisseur.  El ciclo tuvo su primera edición en 2016 y se propuso como objetivo promover la reflexión sobre la relación entre política y arte a partir de la creación y el encuentro. Bajo el formato de residencia artística, se abrió una convocatoria a proyectos escénicos que se atrevieran a proponer “consignas panfletarias” y llevarlas a escena. Para su segunda edición, en 2017, se mantuvo el objetivo de la convocatoria, se planteó nuevamente el desafío de experimentar la lógica del panfleto a través de la creación escénica y poner a prueba las resonancias que lo vinculan a lo esquemático y a la baja calidad estética, características que Barbados... reconoce como prejuicios propios de las miradas que promueven la despolitización del arte en particular y de los vínculos sociales, en un sentido más amplio. Pero en esta segunda convocatoria incluyeron una nueva especificación que le dio singularidad a la residencia, y que tomó el nombre de “Mujeres panfletarias”. La propuesta se dirigió exclusivamente a mujeres creadoras y se invitó a que el punto de partida del proyecto fuera “una consigna panfletaria que reivindique, denuncie o proponga algo en relación a una conflictividad de repercusión social”. Esta decisión y la necesidad de precisarla estuvo motivada por un elemento contextual que cobró una gran relevancia en la vida pública de la sociedad argentina: las movilizaciones del movimiento organizado de mujeres y de gran cantidad de mujeres autoconvocadas en torno a la demanda de intervención del Estado y al reclamo de justicia frente al incremento de denuncias de desapariciones y femicidios. Y también al aprendizaje que, luego de la primera edición del ciclo “Teatro panfletario”, orientó a Barbados... en la necesidad de encauzar la propuesta de acuerdo con consignas y lineamientos que permitieran avanzar en lo que ellos comprenden como “la génesis de un formato”. Volveremos sobre esta cuestión más adelante.

El ciclo “Mujeres panfletarias” previó una residencia de 30 horas de ensayo y 3 encuentros plenarios de reflexión conjunta de los grupos seleccionados, con el objetivo de crear piezas de entre diez y veinte minutos de duración. Este proceso se desarrolló durante dos meses y culminó con una serie de funciones abiertas al público. A cada grupo postulante se le solicitó elaborar su propuesta siguiendo este esquema de variables: reseña curricular de la persona responsable; consigna panfletaria; sustento político; lenguaje escénico propuesto; ejes de trabajo para la creación escénica; planificación para el desarrollo del trabajo en 30 horas y reseña curricular de lxs participantes del grupo. Se presentaron a la convocatoria dieciocho propuestas de las cuales fueron seleccionadas seis. El jurado estuvo compuesto por directores participantes de la primera edición del Ciclo, Noelia Pirsic, comunicadora del teatro Machado, y Germán Ivancic y Diego Ernesto Rodríguez por parte de Barbados. 

Los seis grupos seleccionados plantearon estas consignas:

“¡A las calles! ¡Habitar la resistencia!”; “No me chistés”; “Mujeres contra el golpe”; “Tu sexo débil”; “Todo útero es político”; y “Reaccioná de una vez y fabricate una… CHUBITA LOCA”.

Los temas que aparecen en estas piezas son, a grandes rasgos: la violencia institucional, la violencia de género en el ámbito doméstico, la destitución de una presidenta mujer a través de un golpe de Estado, la naturalización de una supuesta debilidad del género femenino a través de la fuerza corporal, la naturalización de un rol reproductivo en la sociedad y el acoso callejero.

A continuación, presento brevemente el abordaje de estos temas de acuerdo con la fundamentación presentada por los grupos en la instancia de la convocatoria, el lenguaje artístico con el cual fueron abordados y las sinopsis de las piezas que se incorporaron en la gacetilla de prensa.

¡A las calles! ¡Habitar la resistencia! Es una pieza de danza-teatro. Su tema es el recrudecimiento de la represión policial, el vaciamiento de lo público, el individualismo y el disciplinamiento de los cuerpos. Inspiradas en la lectura del “Comité Invisible”, se preguntan desde América Latina “¿Por qué nos juntamos a hacer cosas si todo -en nuestras complejas sociedades segregadas- indica que debemos estar separados? ¿Cómo habitamos el espacio entre los cuerpos? ¿De qué manera el encuentro resiste?”. Se proponen una toma del espacio porque “habitar es apropiarse”. “Habitar el conflicto”, “involucrarse sin quedar sujeto”. Plantearon el esquema de su residencia estableciendo dos ejes y momentos de trabajo para cada jornada: investigación y acción. El primero, dedicado a la lectura y el análisis de la temática elegida, la represión policial en los barrios. Tras la puesta en común de lo reflexionado, el eje de acción, dedicado a la creación escénica.

De ¡A las calles! ¡Habitar la resistencia! anuncia la gacetilla del ciclo: “Dos mujeres situadas en un contexto de creciente represión policial que lo han visto todo y sobrevivieron. Habitar es apropiarse, tomar y a la vez construir el espacio sin permiso ni preguntas. Un pleno estar ahí. Ellas habitan el conflicto y las tensiones sin reproducirlas ni representarlas, se involucran sin quedar sujetas, se dan tiempo. Intentan reconstruirse desde los restos marcados en sus cuerpos violentados. Se recrean y producen presente: la única forma de resistir es colectiva. Juntas.”

“No me chistés” es una pieza de danza contemporánea que encierra entre comillas a la palabra problemática cuando se trata de abordar una injusticia que existe hace más o menos cinco o seis mil años: la desigualdad entre los géneros. Porque no es justamente un problema lo que mueve a los cuerpos de las tres mujeres que ofrecen este panfleto sino “un deseo de cambio y la emergencia de un orden social y cultural en el cual el desarrollo de las potencialidades humanas esté abierto tanto a las mujeres como a los hombres”. Piensan que los sexismos son el combustible para los neofascismos y las fobias al otro (al otro o a la otra que tiene otra creencia, que adhiere a otra idea política, que tiene otro gusto estético, que no es yo). Para la creación escénica de esta pieza se apoyaron en la lectura de Teoría King Kong de Virgine Despentes y en algunos fragmentos de La mujer rota de Simone de Beauvoir. Han decidido trabajar solos de danza reunidos en una puesta general atravesada por tres ejes: micromachismos cotidianos; el varón como producto de la ideología patriarcal y la violencia y discriminación bajo la forma de fobia al otro. 

En la gacetilla del ciclo, la sinopsis de “¡No me chistés!” la presenta así: “ “... si el sistema es neurótico, engendra espontáneamente estructuras autodestructivas”, Virgine Despentes. Un espacio habitado por cuerpos mutilados. Cuerpos de mujeres: una y otra y otra y otra. Mujeres quizás no vivas en un no espacio durante un no tiempo”.

La tercera pieza es “Mujeres contra el golpe”. En el sustento político de la propuesta presentada por este grupo integrado por mujeres brasileñas aparecen dos nombres propios: Dilma y Marcela. Marcela se apellida Temer y su imagen es la de la mujer sumisa. Las mujeres contra el golpe forman parte del Colectivo Passarinho, que surgió a partir del encuentro de brasileñxs residentes en Buenos Aires, reunidos por la necesidad de luchar, aunque estén lejos. Se proponen dar cuenta de las medidas sexistas y conservadoras que el gobierno actual de Brasil (en manos del presidente Michel Temer, esposo de Marcela), que llegó al poder a través de un golpe parlamentario, mediático y judicial, llevó adelante desde 2016. El proyecto “Escuela sin partido” que “prohíbe y penaliza a los/as docentes que enseñen contenidos como la cuestión de género, la cual clasifican como ideología doctrinaria” es una de esas medidas. A través del lenguaje épico-dialéctico, esta pieza se propone trabajar sobre los ejes: arte y activismo, mujeres en espacios de poder, violencia de género y sociedad y políticas misóginas versus luchas feministas.

Indica la reseña: “Un nuevo golpe de Estado ha destituido la primera presidenta de Brasil. Mientras las ratas que tomaron el gobierno revelan su faceta machista y antipopular, y la fábrica del patriarcado no deja de liberar el humo cotidiano, las mujeres se organizan y toman las calles. Esta historia tampoco la vamos a olvidar”.

“Tu sexo débil” reúne teatro y música. “La idea de nuestro trabajo es contribuir a derribar el concepto de sexo débil a partir del uso de la fuerza física y explorar las matrices históricas que fomentan la paralización de nuestra propia potencia”. El grupo observa dos situaciones paradigmáticas en las cuales la fuerza del cuerpo femenino se manifiesta poderosa y nula: el parto y la parálisis ante una situación de violencia, respectivamente. El ataque al estereotipo de la debilidad de la mujer comienza en esta creación con una experiencia de resistencia física que incluye la vinculación con objetos de gran volumen y se resuelve en la elección de una escena de entrenamiento de box musicalizada de manera autoparódica con un tema musical de Ricardo Arjona.

Sinopsis: “Una mujer y dos universos. Los dos implican fuerza, tiempo y organización. Los dos comprometen su cuerpo y le exigen presencia completa. Los dos la nombran y la atraviesan. Los dos construyen un imaginario específico alrededor de los cuerpos de hombres y de mujeres y de cómo esos cuerpos se entrenan y desarrollan alrededor de una idea de fortaleza y debilidad tan arraigada y naturalizada como ficticia”.

“Todo útero es político” se ubica señalando una paradoja como coordenada de encuentro: las mujeres salimos a las calles y el territorio en disputa somos nosotras mismas. La dramaturga sostiene: “Los proyectos sociales se gestan antes que nada en los úteros, y es por eso que se los coloniza”. Ella, que decidió no tener hijxs antes de no poder engendrarlos, recuerda que los pañuelos de las Abuelas de Plaza de Mayo fueron primero pañales. Su panfleto se pregunta “si alguna vez podremos concebir una maternidad emancipada (y cuál será el fruto de esos úteros insurrectos)”. El Estado macho, blanco y antiabortista es cómplice de las desapariciones de hoy, las de las pibas “chupadas” como objeto de goce y escarmiento. “En ese camino, luchamos contra otro y contra nosotras mismas. Luchamos por crear un nuevo imaginario. Luchamos por ser, antes que esencia, un devenir y un punto de fuga”. Inspiraron el texto que se llevará a escena con una estética despojada el caso Romina Tejerina, las obras teatrales Medea y Casa de muñecas y el texto Los anormales de Michel Foucault. Los personajes femeninos serán interpretados por un hombre y una mujer.

La gacetilla de prensa anuncia: “Entonces, la mujer mujer, hecha a imagen y necesidad del varón afirma: "no parir es atentar contra el aparato consumidor, consumido y consumado". ¿No hay posibilidad de decir que no, sin que pese una condena? ¿Qué hacer cuando son nuestras congéneres quienes asumen y amplifican la voz del patriarcado? Cuando la reproducción social y económica se anuda en nuestros vientres, el deseo se convierte en un punto de fuga”.

Por último, “Reaccioná de una vez y fabricate una… CHUBITA LOCA”: “Tuve que cortarme las garras” -la sinopsis comienza con palabras de Clarice Lispector- “cortar en mí la fuerza que habría podido hacerle mal a los otros y a mí misma. Y así he cortado también mi fuerza”. “Creemos que los acosos sexistas más insidiosos son los que la sociedad no percibe como tales, siendo la violencia de género parte CONSTITUTIVA del sistema social que habitamos. Para empezar a cambiar el estado de las cosas el único camino posible es volver a encontrar nuestra propia fuerza. Hay una región del ser donde la fuerza se vuelve violencia. No está ni bien ni mal, simplemente existe así como existen las uñas.”

El grupo Las Berthas creó un vestuario autoirónico y utilizó recursos publicitarios y coreografías que buscaban con humor el “efecto manada” para la presentación de la “Chumbita loca”, pistola recargable y a presión para acosadores ocultos. “Las Chumbitas Locas serán nuestras prótesis de garras. Artillerías para volver visible lo invisible”. Como revelador, su panfleto es un arma para la rebelión.

Un espacio para balbucear

A partir de esta segunda edición del Ciclo “Teatro Panfletario”, sus creadores han podido reflexionar acerca de la carnadura que fue tomando en la experimentación de la residencia la idea de jugar y lidiar con un panfleto escénico. Esa propuesta de partida, la construcción de un panfleto, que evidentemente asumía de entrada el propósito de indagar una noción cargada de prejuicios, resultó un terreno fértil en el cual poner a prueba diversos preconceptos acerca de lo que constituye lo político en el teatro independiente actual. Y al mismo tiempo, la ocasión de darle formas a una poética que se pretendía política. “Se trata de un ensayo”, plantea Diego Rodríguez, en referencia al descubrimiento de un género que se va gestando en este trabajo colectivo. Puestos a pensar qué viene después, respecto de qué esta experiencia se constituye “ensayo”, imaginan nuevos espacios de producción, la creación de talleres, otras instancias colectivas orientadas a la necesidad de generar las condiciones para la creación de una escena “políticamente eficaz”. Se pronuncian estas palabras a conciencia, se las pone en juego a sabiendas de que se trata, también, de la asunción de una posición en el campo teatral. De este modo, se abren varias líneas de indagación que merecen una reflexión pormenorizada: la precisión de las posiciones de ese campo; la reivindicación del artista como trabajadorx, la expresión política de ese trabajo y la renuncia a las ilusiones bajo las cuales opera el paradigma realista; los modos de trabajo colectivo y la creación colaborativa; el lugar del espectador convertido en alguien a quien atraer en pos de una causa concreta, alguien a quien entregar una obra como panfleto y movilizar en una causa de connotación sociopolítica específica, en tiempos en los que se debate más a través de las redes sociales que en cuerpo presente; la necesidad de pensar, caracterizar y construir espacios de discusión e intercambio en los cuales lxs artistas puedan encontrarse a debatir sobre sus problemáticas y producciones; la complementariedad que en este camino supone la investigación académica. Sobre estas cuestiones seguiremos profundizando nuestro trabajo, con el objetivo de multiplicar las respuestas a aquel interrogante que nos plantea, todavía, hoy, cuándo (el/nuestro) teatro es político.

 

Bibliografía y materiales consultados
Entrevista realizada a Barbados -  19 de abril de 2017
Fichas de convocatoria a la residencia “Mujeres panflatarias” concedidas por Barbados.
Korol, C. (2016). Feminismos populares. Pedagogías y políticas. Buenos Aires: El Colectivo; Buenos Aires: Chirimbote; Buenos Aires: América Libre. 

Fotografías: Noelia Pirsic

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