Teatro del Oprimido en Latinoamérica Encuentros Latinoamericanos a lo largo y ancho del continente

Por Cora Fairstein, Sabino Molina y Denise Berler // Área de Investigaciones en Teatro del Oprimido y Poéticas Políticas

En los últimos diez años el resurgimiento, la expansión y el crecimiento de personas y grupos que trabajan con Teatro del Oprimido (TO) en Latinoamérica fue exponencial y las experiencias se multiplicaron por todo el continente. La posibilidad de construirse, modificarse, crecer y trabajar en los propios grupos, pero con el soporte de una red conformada por diversas agrupaciones, que se constituye de experiencias surgidas en los diferentes territorios, hizo que el Encuentro Latinoamericano de Teatro del Oprimido (ELTO) sea uno de los acontecimientos más importantes para conocerse personalmente y construir nuevos vínculos de trabajo.

A mediados de la década de 2000 una de las problemáticas principales con las que se topaban quienes comenzaban a trabajar con TO era la falta de acceso a la información y a los conceptos básicos de la metodología. Los pocos libros traducidos al castellano eran ediciones españolas que resultaban muy caros y tampoco había demasiado material disponible en internet. La avidez por formarse y adentrarse en la herramienta para poder ponerla en práctica y mejorar la posibilidad de intervenir en la realidad derivó en la organización de diversos encuentros, al principio regionales y después más grandes, que constituyeron la principal forma de capacitación para muchas personas que comenzaban a interesarse en la metodología. En este sentido no es casual que el primer ELTO fuera en Jujuy: Las nuevas formas de organización a lo largo de nuestro país habían llevado a fortalecer espacios en todas las provincias. La conformación de grupos en diferentes regiones, descentralizados de las grandes ciudades, hizo posible pensar un encuentro de gran magnitud y de carácter autogestivo en la ciudad de San Salvador de Jujuy.

I ELTO JUJUY 2010: Ofrendas a la pacha, una escuela, un galpón ferroviario y la herencia del 2001.

Para los grupos de la Argentina el I ELTO se vio enmarcado en la necesidad de intercambiar experiencias y socializar el conocimiento de manera horizontal, concepción que circula en diferentes agrupaciones sociales a partir del 2001, herencia del modo asambleario de organización que surgió tanto entre vecinxs como hacia el interior de organizaciones políticas y artísticas.

Se plantearon dos objetivos: un espacio de intercambio con la comunidad local y también lograr que el TO pudiera tener una incidencia directa en las problemáticas de la misma. Desde esta perspectiva se pensó un encuentro donde lxs participantes no sólo trocaran conocimientos entre sí, sino que pudieran llevar la herramienta a pueblos alejados de ciudades, pequeñas comunidades donde, en algunos casos, nunca siquiera habían visto teatro.

La posibilidad de encontrarse frente a frente, de poder poner una cara a los tantos correos electrónicos sentirse parte de algo mucho más grande que un grupo de teatro. Juntarse es potenciarse y eso fue ese encuentro, lxs practicantes del TO pudieron sentirse parte de una red colectiva, más grande y más fuerte. El hecho de encontrarse permitió medir fuerzas, compartir experiencias, intercambiar saberes y fortalecer vínculos de trabajo, además de fortalecer vínculos afectivos.

Uno de los objetivos de este encuentro, y que después se mantuvo como una característica en los posteriores, fue intentar generar lazos con la comunidad local, procurando no reproducir una lógica colonialista y de consumo cultural en la cual “lxs extranjerxs” invaden una ciudad por unos cuantos días sin comprender las particularidades de la misma. Reafirmando esta idea, en la fiesta de inicio lxs anfitrionxs realizaron una ofrenda a la Pachamama en el patio del colegio, les regalaron a lxs participantes una vivencia directa de los rituales sagrados del territorio en donde habitan.

Se realizaron talleres de capacitación interna, otros abiertos en la capital y en más de 20 comunidades de la provincia articulando con diferentes organizaciones políticas y sociales y con áreas del estado con la que se gestionaron algunos recursos, como la escuela para alojar a lxs participantes, el acceso a un teatro municipal y la visita a una cárcel. También se presentaron obras teatrales en tres espacios diferentes: un teatro municipal, el salón de actos de la escuela y un viejo galpón de encomiendas de tren recuperado por la organización social Tupak Katari, espacio de intercambio de cultura y formación política. Los talleres en las comunidades se realizaron en lugares donde se pudiese alojar al grupo que llegaba por unos días a intercambiar, pero que también pudiera continuar utilizando la herramienta dentro de un proceso sostenido en su comunidad, enfocándola hacia repensar la realidad, las problemáticas que sucedían en el pueblo y las formas de pensar alternativas a esas problemáticas, haciendo hincapié en la organización comunitaria.

El I ELTO fue de gran importancia para profundizar la idea de red, que ya había surgido entre los grupos de TO a partir de la conformación de la Red Latinoamericana de Teatro del Oprimido de América del Sur (Relato Sur) en el 2007. Embrión de la Red Latinoamericana de Teatro del Oprimido (RELATO), luego del primer encuentro se abandona la referencia a Sudamérica para transformarse en una red latinoamericana. Actualmente en ella se socializan las experiencias de los grupos, sus relatos, sus necesidades, aciertos, desaciertos, metodologías, tiempos, estrategias, acciones regionales, acciones conjuntas e intercambios de distintos tipos. En el 2010 la Red estaba constituida por unos 50 grupos, lo que significaba alrededor de unas 500 personas que participaban activamente en más de 10 países. Ante la evidencia de la necesidad de generar este tipo de encuentros, se definió realizar un ELTO cada dos años, un tiempo prudencial para poder organizarlo y gestionar los recursos, y también se estableció que las sedes alternaran entre ciudades de Sudamérica y de Centroamérica para garantizar el acceso y potenciar el crecimiento entre los grupos de todas las regiones.

II ELTO: QUETZALTENANGO – GUATEMALA 2012: Expansión y proliferación de grupos

Este encuentro presento características diferentes al primero, si bien se continúa con la lógica original y se puso el acento en el trabajo con las comunidades locales y en la posibilidad de continuar con las multiplicaciones de la metodología después del encuentro. La forma en que fue organizado varió en relación al primero en algunas cuestiones fundamentales que, creemos, tienen que ver con la sede del encuentro, con el tipo de grupo organizador y con la realidad social de Guatemala y la forma en que se trabaja en ese territorio. 

METOCA, el grupo organizador, trabaja con TO desde el año 2009. A partir del trabajo realizado paso de ser una organización más pequeña a convertirse en red.

Hay una relación directa entre las formas de trabajar de los diferentes países y los contextos de crisis en que se encuentran y también los modos de organización que se han dado en cada lugar. Argentina es un país que se caracteriza por una organización autogestiva sólida, que permite realizar grandes eventos con pocos recursos. El I ELTO no contaba con demasiados fondos pero la necesidad de hacer, de juntarse, de organizarse produce una diferencia en la forma de enlazarse para conseguir las articulaciones y los recursos que permitan avanzar. Gestionar los recursos económicos también implica una forma de organización, de pensarse, y de pensar al encuentro.

En el I ELTO las comunidades donde se recibía a los grupos se habían involucrando previamente al encuentro, generando recursos para alojarlas, darles de comer, propiciar un espacio para realizar el intercambio, difundir en la comunidad y garantizarla continuidad del proceso. El II encuentro tuvo la posibilidad de planificarse con dos años de anticipación, lo cual generó las condiciones para contar con una base económica y material diferente. Esto produjo varias diferencias, quizás la principal fue la disminución de la lógica autogestiva que dio lugar a una forma de trabajo propia de las ONG donde se armó un equipo de voluntarixs, la mayoría europexs, que no participaban directamente del encuentro ni pertenecían a grupos de TO, pero que eran quienes sostenían la limpieza, la grilla de actividades y las articulación de diferentes propuestas y la referencia con las comunidades. De esta manera el nivel de implicación con el encuentro se modificó, así como el involucramiento con los procesos de TO. El espíritu de trabajo conjunto para llevar adelante el encuentro, priorizando esta lógica por sobre otras, no se mantuvo del todo, así como la idea de encuentro e intercambio de saberes entre muchos grupos y personas que veníamos practicando TO. Respondió más a las características de un festival que de encuentro, en donde se amplió la participación a personas que no conocían el TO y a propuestas ligadas a otras disciplinas artísticas, como por ejemplo el clown. Otra diferencia fue el crecimiento en número de participantes. En Jujuy participaron  180 personas y en este cerca de 500. La misma magnitud produjo diferencias en las lógicas de funcionamiento ya que fue más complicado generar instancias de discusión e intercambios para 500 personas en tan pocos días y con tantas actividades ya programadas.

Justamente por la cantidad de gente y la variedad en las actividades propuestas, el II ELTO produjo una gran expansión del TO en Centroamérica y en Latinoamérica que hoy en día hace que se pueda empezar a pensar un Movimiento de Teatro del Oprimido. También se mejoraron los modos de funcionamiento del encuentro y se empezaron a perfeccionar cuestiones de logística como la  comida (variedad para vegetarianxs y necesidades especiales), alojamiento, espacios de reunión, cantidad de actividades, espacios específicos para repensar la metodología y la red, etc. También se reestructuró el cronograma, haciéndolo más efectivo para profundizar en el análisis de los procesos, lo que permitió dimensionar la cantidad de gente y grupos haciendo TO en diferentes contextos de todo el continente.

III ELTO LA PAZ – BOLIVIA: los esfuerzos y desafíos de la organización colectiva

El III Tercer Encuentro Latinoamericano de Teatro del Oprimido tuvo como sede  La Paz en febrero de 2014. En un principio la organización propuso la ciudad de Oruro pero debido a dificultades de último momento se decidió el cambio de lugar. Arlequín Producciones fue el grupo encargado de preparar todo lo necesario para que el encuentro se pueda realizar. Contaba con el apoyo de la RelaTO (que no posee recursos propios), y el Municipio de La Paz en conjunto con el Ministerio de Cultura. La RELATO crecía, en la gran mayoría de los países de América Latina se escuchaba, se contaba, se sabía de nuevos grupos y colectivos que utilizaban el TO en sus territorios, la semilla no dejaba de germinar. Esta nueva realidad presentó diferentes problemáticas y el encuentro presentó muchas dificultades de índole organizativa y de gestión, basado en un accionar político contrario al espíritu de la RELATO por parte del grupo organizador, conformado en realidad por una sola persona con algunxs colaboradorxs que en su mayoría fueron abandonando el encuentro durante la semana en la que se realizó por problemas personales con el organizador. Falta de información en la grilla de actividades, insuficiente cantidad de colchones para todxs lxs asistentes, poca capacidad de los baños fueron algunos de los problemas que atravesaron el encuentro, sin embargo el accionar de muchxs participantes, basado en un espíritu cooperativo y asambleario, permitió encaminar un encuentro de teatro de más de 250 personas.  En los últimos encuentros se fueron generando muchos espacios de colaboración que generan sentido de pertenencia y permiten a lxs participantes vincularse desde otras tareas ajenas al teatro. A partir de esta experiencia se crea la Comisión de la RELATO, con integrantes de diferentes países que tienen como objetivo acompañar y coordinar las postulaciones y la elección de las próximas sedes del encuentro. Asumiendo la necesidad de fortalecer y estructurar el funcionamiento de la misma, buscando evitar los inconvenientes surgidos en Bolivia.

En cuanto a los contenidos del encuentro, uno de los puntos más fuertes fue el encuentro  Ma(g)dalenas (la corriente de mujeres y grupos conformados por mujeres que trabaja TO desde una perspectiva de género), que se realizó unos días antes del encuentro general. Más de 30 mujeres se juntaron, intercambiaron sus experiencias y construyeron vínculos de lucha entre ellas. Se facilitaron talleres culminado con la realización de un espectáculo. Bolivia se pintaba de violeta. La repercusión fue contundente y tuvo gran peso en el desarrollo del ELTO. Gran parte de las actividades y charlas estuvieron atravesadas por temáticas de género, los temas de las obras y las muestras de los talleres, en los momentos de la comida, en las caminatas por la ciudad y en las discusiones de trasnoche. Por la propia fuerza organizativa de las participantes del encuentro se articuló con organizaciones feministas de La Paz y se presentó una mesa cuyo objetivo era denunciar la violencia machista hacia adentro de la RELATO y la necesidad de visibilizar acciones patriarcales para poder combatirlas y eliminarlas. En este encuentro la red se enfrentó a nuevos retos que la pusieron en contradicción, lxs integrantes buscaron maneras para apropiarse de las crisis y salir fortalecidxs de ellas. Las fallas en la organización tuvieron consecuencias: no se pudieron realizar talleres introductorios en comunidades, algo fundamental en el espíritu de los encuentros,y la circulación de la información de manera selectiva imposibilitó la articulación con grupos de TO de Bolivia que no fueron convocados a participar. Muchas cosas debían modificarse y se imponía la necesidad de fortalecerse como RED, tomando decisiones para que las de las problemáticas surgidas en el III Encuentro no se repitieran en el IV. Las Magdalenas Nicaragua junto con METOCA  se hicieron cargo de este reto.

IV ELTO MATAGALPA – NICARAGUA: Racismo, discriminación y teatro dentro de una carpa de circo

Luego de la experiencia de Bolivia había muchas expectativas con el IV ELTO en este caso organizado por la RedTOCA y el grupo Magdalenas Nicaragua. Lxs participantes volvieron a tener gran implicancia en el desarrollo del encuentro, en el cual hubo una mayor organización tanto logística como de programación. Espacios para descansar y despejarse, escenarios para bandas por las noches, un bar dentro del predio y una carpa de circo enorme con tribunas para más de 300 personas. La carpa era imponente, estaba ubicada cuesta arriba coronando una de las partes más altas del terreno y se ubicaba al borde de un río que bordeaba el lugar y atravesaba la ciudad. Allí se brindaron talleres, se hicieron charlas, actividades internas y otras abiertas a toda la comunidad, se presentaron obras de teatro foro y se generaron interesantes debates. Fue el espacio de encuentro general en donde también se hicieron asambleas para decidir qué hacer ante determinadas situaciones de conflicto que surgieron, sobre todo ligados a hechos de violencia y discriminación que sufrieron varias personas de diferentes países. Estos acontecimientos marcaron fuertemente la agenda del encuentro, ya que el grupo Magdalena era uno de los colectivos organizadores y varias de estas agresiones fueron sufridas por mujeres, dejando en claro la problemática de violencia de género que se vive en el país. En este sentido es interesante destacar el apoyo recibido por las organizaciones feministas de Matagalpa, una comunidad muy combativa y organizada, con varios logros y mucha experiencia de lucha. Brindaron información sobre la mejor manera de proceder, acompañando las situaciones desde lo legal y lo afectivo. A su vez, hacia el interior del encuentro estos hechos tuvieron una respuesta política. Se decidió difundir lo ocurrido a la comunidad, aprovechando los inicios de las funciones de teatro y las actividades abiertas, se escribió un manifiesto de repudio y se realizó una manifestación por la ciudad. La obra del taller de danza africana y TO fue presentada en la plaza principal y su temática era la discriminación a los migrantes en las fronteras. Las Magdalenas actuaron por las calles de la ciudad denunciando la violencia hacia las mujeres. La marcha estuvo escoltada por la policía, uniformados y de civil, en motos y camionetas pasaban a gran velocidad cerca de lxs manifestantes, en un claro intento de amedrentar y provocar. La contundencia de esta marcha, tanto en número de participantes como en acciones realizadas garantizó que nada de esto pasara. 

El encuentro dejó una sensación de maduración política en tanto grupos y en tanto Red, y de implicancia concreta sobre la importancia cada vez más evidente de garantizar las prácticas de TO como arma de lucha social que solo tiene sentido en organización colectiva. Un punto discutido fue las formas de relacionarse de los grupos con la comunidad, la necesidad de fortalecer el trabajo cotidiano de TO a partir de la vinculación con colectivos sociales y organizaciones políticas.

El próximo ELTO ser desarrollara en Montevideo en el mes de febrero de 2018. Será organizado por el grupo Magdalenas Uruguay, nuevamente un colectivo de mujeres llevando adelante la organización del encuentro, en el que con seguridad seguirán profundizándose los debates que se vienen desarrollando en los anteriores y surgirán nuevos desafíos y necesidades para construir una Red consistente y con sentido que de impulso a seguir desarrollando una práctica artística y política como el Teatro del Oprimido en América Latina.

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